La reducción de Ingresos Brutos se perfila como una herramienta clave para descomprimir la situación de las Estaciones de Servicio

Category : Noticias , noticias

Para especialistas en derecho tributario, la reducción aplicada en Misiones corrige distorsiones, mejora la previsibilidad y crea condiciones más favorables para la inversión y el empleo en el sector de combustibles.

La provincia de Misiones avanzó en una medida de alivio fiscal para el sector de los combustibles al igualar y reducir la alícuota del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para las petroleras que operan con Estaciones de Servicio embanderadas en su territorio, tengan o no refinería propia.

La decisión, gestionada de manera conjunta entre el Gobierno provincial y la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste, fija una alícuota del 1 por ciento para la actividad de venta mayorista de combustibles destinados a la reventa. El esquema fue instrumentado por el Ministerio de Hacienda y reglamentado por la Dirección General de Rentas.

Desde CESANE aclararon que el beneficio no alcanza a las distribuidoras privadas, por lo que no altera las condiciones de competencia en el mercado minorista ni genera perjuicios a las Estaciones de Servicio actualmente operativas. Por el contrario, la medida apunta a fortalecer el circuito formal de comercialización, promover inversiones y facilitar el ingreso de nuevas petroleras a la provincia.

El gobernador Hugo Passalacqua subrayó que la iniciativa forma parte de un paquete de alivio fiscal orientado a estimular la actividad económica y el empleo, mientras que el presidente de CESANE, Faruk Jalaf, valoró el impacto positivo que tendrá en la consolidación del sector y el sostenimiento de los puestos de trabajo.

Desde una mirada jurídica y empresarial, el abogado especialista en empresas y derecho Tributario de destacada actuación en el sector de combustibles, Dr. Marcelo Saleme Murad, consideró que la decisión de Misiones “corrige una distorsión histórica” y genera un marco más equilibrado para la actividad. Según explicó, la reducción y equiparación de Ingresos Brutos permite ordenar la cadena de comercialización sin afectar la recaudación, ya que incentiva mayor volumen de operaciones y formalidad.

El reconocido tributarista recordó que en los últimos años la jurisdicción misionera, así como la de otras provincias, se ha tornado muy agresiva para los empresarios, estableciendo verdaderas “aduanas interiores” al gravar con una alícuota muy alta de Ingresos Brutos cualquier actividad en la Provincia, incluso eventual, que realizan empresas de otras jurisdicciones, lo que aleja la inversión y perjudica al empresariado misionero en particular; generando incluso muchos conflictos judiciales.

Saleme Murad sostuvo además que el esquema de baja de impuestos debería ser replicado en otras provincias argentinas. “Las cargas impositivas provinciales sobre los combustibles terminan impactando en toda la economía. Medidas como esta que ha impulsado la Cámara permiten mejorar el abastecimiento, dar previsibilidad a las empresas y sostener inversiones”, señaló.

Agregó que “la medida debe extenderse a todas las áreas de actividad a fin de reforzar a las empresas misioneras que además de la competencia interna, deben lidiar con la fuerte competencia de los países limítrofes”, y concluyó: “las demás Cámaras deberían seguir el mismo camino que CESANE, y es un buen gesto para la producción y el comercio que Misiones haya empezado a dejar sin efecto la gran presión fiscal provincial que venía impulsando en los últimos años”.


Cumbre Estaciones de Servicio 2026: Llega el espacio de debate y construcción colectiva para un negocio en plena transformación

Category : Noticias , noticias

El próximo 12 de mayo, el hotel Sheraton de la Ciudad de Buenos Aires será sede de un encuentro estratégico que pondrá en agenda los desafíos estructurales, tecnológicos y regulatorios que enfrenta el sector, en un escenario de transición energética, cambios normativos y nuevas exigencias del consumidor.

El sector de las Estaciones de Servicio atraviesa en la Argentina un momento bisagra. A la tradicional función de expendio de combustibles se suman nuevas demandas vinculadas a la digitalización, la eficiencia operativa, la diversificación de servicios, la sostenibilidad ambiental y la necesidad de adaptarse a un marco regulatorio en constante revisión. En ese contexto, la realización de una Cumbre sectorial el próximo 12 de mayo en el hotel Sheraton de la Ciudad de Buenos Aires, en colaboración con la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina, aparece como una instancia clave para analizar el presente y proyectar el futuro de la actividad.

El encuentro contará con la participación de funcionarios de áreas vinculadas a la energía, directivos de las principales compañías petroleras que operan en el país, referentes del sector, analistas especializados y proveedores considerados estratégicos para la actividad. La diversidad de miradas apunta a enriquecer el debate y a reflejar la complejidad de un negocio que ocupa un rol central en la movilidad, la logística y la economía cotidiana.

Uno de los ejes centrales será la transformación del modelo de Estación de Servicio. La incorporación de nuevas tecnologías, sistemas de gestión inteligente, automatización de procesos y análisis de datos se consolida como una herramienta clave para mejorar la eficiencia y sostener la rentabilidad.

La transición energética tendrá un espacio destacado en los paneles. La convivencia entre combustibles tradicionales y nuevas alternativas, la incorporación de soluciones vinculadas a energías más limpias y la adaptación a los cambios en los hábitos de consumo plantean desafíos que requieren planificación, inversión y coordinación público-privada. En ese marco, se debatirá el rol que las Estaciones de Servicio pueden asumir como nodos clave dentro de la nueva matriz energética.

Otro de los temas relevantes será la diversificación de ingresos a través del desarrollo del retail y los servicios complementarios. Tiendas de conveniencia, propuestas gastronómicas, servicios para el transporte y soluciones orientadas a mejorar la experiencia del cliente aparecen como factores decisivos para fortalecer el modelo de negocio y reducir la dependencia exclusiva del volumen de ventas de combustibles.

La Cumbre contará además con un espacio de exposición especialmente diseñado para empresas proveedoras del sector. Allí, compañías de primer nivel presentarán productos, soluciones tecnológicas, equipamiento y servicios orientados a la operación diaria de las Estaciones de Servicio, la logística, la seguridad, la eficiencia energética y la experiencia del usuario. Este ámbito permitirá el contacto directo entre operadores, proveedores y decisores, favoreciendo la generación de vínculos comerciales y oportunidades de negocio.

Más allá del contenido técnico, la Cumbre se presenta como una plataforma de networking de alto nivel, pensada para fortalecer relaciones institucionales y comerciales en un sector que enfrenta desafíos estructurales pero también oportunidades de crecimiento y reconversión. La realización de este encuentro refuerza la idea de que el sector necesita espacios propios de debate, lejos de miradas simplificadas.

El 12 de mayo, en el hotel Sheraton, la industria tendrá una nueva oportunidad para discutir su hoja de ruta. No se trata solo de analizar el presente, sino de anticipar escenarios y construir, de manera colectiva, un modelo de negocio capaz de sostenerse y crecer en un entorno de profundas transformaciones.


Estaciones de Servicio avanzan en una agenda para reordenar su relación con las petroleras y anticipar los cambios del negocio

Category : Noticias , noticias

Carlos Gold, miembro y expresidente de CECHA, aseguró que el sector trabaja en una hoja de ruta estratégica centrada en la relación con las compañías y en la adecuación de la gestión al avance de las nuevas tecnologías y las energías alternativas.

El negocio de las Estaciones de Servicio ya no opera bajo las mismas reglas: la tecnología, la transición energética y el vínculo con las petroleras están empujando al sector a revisar su modelo. En ese contexto, Carlos Gold, miembro de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines y expresidente de la entidad, señaló que los estacioneros están trabajando en la confección de una agenda común que permita ordenar prioridades y anticiparse a los desafíos que vienen.

“Estamos confeccionando agenda, y dentro de ella lo más importante es cómo direccionar la relación con las petroleras, en especial con YPF, y acomodarnos a los cambios en la gestión de nuestros negocios”, afirmó Gold en diálogo con Surtidores. La definición no es casual: la compañía de mayoría estatal concentra una porción determinante del mercado minorista y actúa como referencia para el resto de las compañías en materia de precios, contratos y condiciones comerciales.

Según explicó el dirigente, el vínculo entre las Estaciones de Servicio y las petroleras necesita una actualización acorde al contexto actual. “El negocio cambió, los márgenes son cada vez más ajustados y las exigencias operativas y de inversión crecen. Por eso es clave discutir reglas claras, previsibilidad y una relación más equilibrada”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que la agenda sectorial apunta a consolidar un diálogo más técnico y estratégico.

Uno de los ejes centrales de esa agenda tiene que ver con la gestión del negocio en un escenario atravesado por la tecnología. La digitalización de los procesos, los sistemas de pago, la gestión de datos, los programas de fidelización y la automatización de operaciones ya forman parte de la operatoria diaria de muchas estaciones, pero plantean nuevos costos y desafíos para los operadores, especialmente los pequeños y medianos.

“El avance tecnológico es inevitable y necesario, pero requiere inversiones, capacitación y un acompañamiento real por parte de las petroleras y del Estado”, advirtió Gold. A su entender, el riesgo es que la brecha entre estaciones grandes y chicas se profundice si no existen herramientas que faciliten la adaptación. “No todas las estaciones parten del mismo punto ni tienen la misma espalda financiera”, agregó.

A la par de la tecnología, las energías alternativas empiezan a ocupar un lugar cada vez más relevante en la discusión sectorial. La expansión de los biocombustibles, la situación del GNC, la irrupción de la movilidad eléctrica y los proyectos vinculados al hidrógeno obligan a repensar el rol tradicional de la Estación de Servicio. “El surtidor ya no puede pensarse solo como expendio de nafta y gasoil. El futuro del negocio va a ser mucho más diverso”, afirmó el expresidente de CECHA.

En ese marco, Gold consideró que las estaciones deben prepararse para convertirse en plataformas de servicios energéticos, con una oferta más amplia y flexible. Sin embargo, aclaró que esa transición no será automática ni homogénea. “Dependerá de la región, del tipo de estación, del volumen de ventas y del marco regulatorio. Por eso es fundamental que las decisiones estratégicas se discutan con tiempo y con información”, señaló.

Los estacioneros entienden que la agenda que se está diseñando debe servir como hoja de ruta para los próximos años. “No se trata solo de resistir los cambios, sino de entenderlos y adaptarse para seguir siendo viables”, resumió Gold.

Icono de comentario

DEJANOS TU COMENTARIO!

LO MÁS LEÍDO

Icono Libro

La Justicia confirmó un fallo que amplía la responsabilidad en las playas de las Estaciones de ServicioUn reciente pronunciamiento de la Cámara Comercial…


Chevron desembarca en el downstream argentino: acordó integrarse con DAPSA y las estaciones podrían cambiar de marcaLa compañía controlada por Sociedad…


El secreto de una venta silenciosa que acelera el ROI en Estaciones de ServicioSin ampliar tiendas ni sumar personal, la nueva solución para las islas se…


Las conversiones vehiculares a GNC cayeron casi 70 por ciento en diez añosEn 2015 se realizaron más de 188 mil instalaciones, mientras que en 2025 apenas…



Preocupa a las Estaciones de Servicio el aumento de las tasas municipales y su impacto en la rentabilidad

Category : Noticias , noticias

En distritos como Pilar, las subas en Seguridad e Higiene sumadas a fondos específicos y contribuciones adicionales profundizan la presión sobre los márgenes, ya de por sí ajustados.

Las Estaciones de Servicio atraviesan un nuevo factor de presión: el aumento de las tasas municipales, definido a través de las ordenanzas fiscales e impositivas de cada distrito, comienza a generar una fuerte preocupación entre los operadores por su impacto directo en la rentabilidad del negocio.

El caso de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, funciona como ejemplo de un fenómeno que se replica en otros municipios. Allí, la tasa de Seguridad e Higiene para las Estaciones de Servicio pasó del 3 al 7 por mil, un salto significativo que se suma a otros cargos que encarecen la estructura de costos. A ese incremento se agrega un 25 por ciento correspondiente al Fondo Educativo y una contribución adicional por cada empleado destinada al hospital municipal, cuyo alcance económico todavía no está plenamente dimensionado por el sector.

Desde la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina confirmaron a Surtidores que ya están analizando el escenario y evaluando acciones concretas para encarar la situación. Según señalaron, en los próximos días se prevén reuniones con operadores afectados y contactos con concejales y autoridades municipales para plantear la problemática.

“Es una gestión compleja porque estas tasas se aprueban por ordenanza fiscal impositiva y rigen para todo el año. Una vez sancionadas, no hay margen para correcciones inmediatas”, advirtieron desde la entidad. Esa rigidez normativa es uno de los principales obstáculos que enfrenta el sector a la hora de discutir alivios o revisiones.

La preocupación no es nueva. En los últimos años, las Estaciones de Servicio vienen alertando sobre el crecimiento sostenido de las tasas municipales, que en muchos casos se calculan como un porcentaje de la facturación bruta. Esto genera una distorsión particular en el rubro de los combustibles, donde el volumen de ventas es alto, pero los márgenes son bajos.

Un informe oficial citado recientemente por el sector mostró que una parte significativa de las diferencias de precios entre Estaciones de Servicio no se explica por decisiones comerciales, sino por la carga impositiva local que enfrenta cada establecimiento. Tasas viales, contribuciones municipales y otros gravámenes terminan incidiendo en el precio final que paga el consumidor, aun cuando no siempre sea visible en el surtidor.

Vale recordar que las Estaciones de Servicio tienen la obligación de informar si se cobran tasas viales en los surtidores, una medida que apunta a transparentar la composición del precio, pero que vuelve a exponer el peso de los tributos locales en la actividad. Para los operadores, el problema no es solo comunicacional, sino estructural: los municipios encuentran en las estaciones una fuente de recaudación estable, mientras el sector denuncia una creciente falta de correspondencia entre lo que se paga y los servicios efectivamente recibidos.

El impacto es particularmente sensible en un contexto de costos crecientes, caída del consumo en algunas zonas y mayores exigencias operativas, como inversiones en seguridad, tecnología, medios de pago y cumplimiento normativo. Para muchas estaciones, especialmente las independientes o de menor escala, cada punto adicional de tasa puede marcar la diferencia entre sostener la actividad o entrar en números rojos.

Desde FECRA insisten en la necesidad de abrir un diálogo con los gobiernos locales para revisar criterios y buscar esquemas más equilibrados. “No se trata de desconocer la potestad tributaria de los municipios, sino de encontrar un punto razonable que no asfixie a un sector clave para la economía y la movilidad”, sostienen.


CECHA rechaza las Estaciones de Servicio móviles y reclama igualdad de condiciones para el sector

Category : Noticias , noticias

La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos expresó su firme oposición a la instalación de estos dispositivos. En un comunicado, advirtió sobre riesgos operativos y la necesidad de reglas claras para preservar la red tradicional de expendio.

La habilitación de estaciones de servicio móviles dentro del marco regulatorio vigente abrió una discusión en el sector de expendio de combustibles: mientras las autoridades promueven nuevos formatos como alternativa para ampliar la cobertura territorial y flexibilizar el abastecimiento, las cámaras que agrupan a los operadores tradicionales plantean una profunda preocupación sobre su impacto en la competencia, la seguridad y la sustentabilidad de la red existente.

En este marco, la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y afines de la República Argentina difundió un comunicado en el que manifiesta su rechazo a la puesta en marcha de este tipo de instalaciones transitorias. La entidad advierte que la introducción de estaciones móviles puede generar un desequilibrio frente a las estaciones tradicionales, que sostienen inversiones importantes para operar bajo exigentes estándares técnicos, de seguridad y de protección ambiental.

El comunicado completo difundido por el Consejo Directivo de CECHA dice textualmente:

La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y afines de la República Argentina, ante la puesta en marcha de estaciones móviles por parte de petroleras, manifiesta su firme oposición a este tipo de instalaciones transitorias”.

“Consideramos que estas unidades representan una competencia desleal frente a las Estaciones de Servicio tradicionales, las cuales realizan inversiones millonarias en dólares, para operar bajo los más estrictos estándares de seguridad y protección ambiental. Las estaciones tradicionales cumplen con exigencias rigurosas, tales como pavimentos herméticos, en muchas locaciones tanques de doble pared, auditorías permanentes de las diversas autoridades y seguros ambientales, además de mantener planteles capacitados y empleos registrados”.

“Contamos con un sistema de abastecimiento sólido, reconocido internacionalmente por su cobertura y seguridad. No existe razón para atomizar el mercado ni exponer al sector a riesgos que atentan contra una actividad que ya enfrenta grandes desafíos estratégicos. Exigimos, como parte de la cadena de comercialización de las petroleras igualdades de condiciones y reglas claras para todos los actores evitando canibalizar el mercado”.

Para los estacioneros, el actual sistema de abastecimiento es sólido y reconocido internacionalmente por su cobertura y confiabilidad. En ese sentido, la introducción de formatos móviles sin reglas equiparables puede fragmentar el mercado y generar una contradicción con los principios que han regido históricamente al sector.

La discusión también toca aspectos técnicos y de seguridad, ya que, si bien las estaciones móviles deben cumplir con requisitos normativos para operar —incluyendo condiciones de seguridad y control de riesgos—, los operadores tradicionales advierten que la comparación con estaciones convencionales no siempre es homogénea, y que la percepción del usuario podría tender a igualar servicios que operan bajo marcos distintos.

El debate llega en un momento en el que, tras recientes cambios regulatorios, nuevos formatos de expendio comenzaron a desplegarse en zonas estratégicas del país. Según el planteo oficial, la iniciativa busca ampliar la cobertura y responder de manera flexible a los picos de demanda propios de los períodos de alta circulación, evitando inversiones en infraestructura permanente. No obstante, desde las cámaras empresariales advierten que las estaciones móviles fueron concebidas para operar en áreas remotas o de difícil acceso, donde la instalación de una estación tradicional no es posible.


Tras meses sin acuerdo, Estaciones de Servicio formalizan escalas salariales

Category : Noticias , noticias

La paritaria define aumentos acumulados, ordena el pago de retroactivos y aclara el tratamiento de las sumas ya abonadas por las empresas, con impacto directo en los adicionales y en el haber final de cada trabajador.

El sector de las Estaciones de Servicio cerró un nuevo acuerdo salarial que ordena la aplicación de los aumentos acordados en los últimos meses. El entendimiento fija reglas claras sobre cómo deben liquidarse, establece plazos concretos y contempla las distintas situaciones que se dieron en las empresas desde julio hasta noviembre.

Entre los principales puntos del acuerdo se destaca que la actualización comprende al período julio y enero 2026. Además, se determinó que el 19 de diciembre será la fecha límite para que las empresas regularicen todos los pagos pendientes, tanto en concepto de retroactivos como de diferencias mal liquidadas.

Cabe recordar que la medida fue adoptada después de que el sindicato rechazara retomar las negociaciones desde la última revisión acordada en marzo de 2025, si antes no se actualizaban los convenios colectivos. Al respecto, los estacioneros venían alertando sobre el impacto negativo que la ausencia de recomposiciones salariales tenía en el clima laboral y en la estructura de costos.

El acuerdo, suscripto por CECHA y FECRA con el SOESGyPE, distingue entre los trabajadores que no percibieron ningún ajuste durante esos meses y aquellos que sí cobraron sumas parciales, ya sea como pagos no remunerativos o a cuenta de futuros incrementos. En el primer caso, las empresas deberán abonar la totalidad del retroactivo acumulado en un solo pagoEn el segundo, se deberán recalcular los haberes para aplicar correctamente los porcentajes sobre el salario básico y los adicionales, generando también un retroactivo a favor del empleado.

Este punto resulta clave, ya que muchos de los conceptos salariales que integran el recibo, como antigüedad, presentismo u otros adicionales convencionales, dependen del básico. Cualquier aumento mal aplicado o postergado impacta directamente en esos ítems, por lo que el acuerdo obliga a revisar liquidaciones de varios meses para corregir distorsiones.

Desde el punto de vista gremial, el entendimiento busca cerrar una etapa de incertidumbre y de criterios dispares en la aplicación de los aumentos. La fijación de una fecha concreta pretende evitar nuevas demoras y asegurar que todos los trabajadores del sector lleguen a fin de año con sus salarios actualizados y en igualdad de condiciones.

En ese marco, el secretario general adjunto del sindicato de empleados de Estaciones de Servicio, Carlos Acuña (h), explicó a Surtidores el alcance práctico del acuerdo y cómo deberá implementarse en cada empresa. Según señaló, “lo que se establece es que el día diecinueve de diciembre, como fecha límite, aquellas empresas que no pagaron o que no fueron pagando los aumentos correspondientes a cada mes, lo hagan”.

Acuña remarcó que el trabajador que no cobró ningún incremento tendrá la posibilidad de percibir el 19 de diciembre todo el retroactivo acumulado. En tanto, quienes recibieron pagos a cuenta de futuros aumentos deberán cobrar las diferencias que surjan de la correcta aplicación de los porcentajes, especialmente sobre los adicionales. “Con lo cual también van a tener retroactivo de todos esos meses, de julio a noviembre”, precisó.

El dirigente sindical detalló que, si se toma el período completo, el aumento determinado ronda el 17 por ciento, al que se suma el incremento del 5,9 por ciento correspondiente a noviembre. “Tenemos varias situaciones: el que cobró como no remunerativo o a cuenta de futuros aumentos tendrá que cobrar las diferencias, y el que no cobró nada deberá recibir todo el retroactivo”, resumió.


Reunión en CECHA: empresarios analizaron el presente del sector y definieron los ejes para 2026

Category : Noticias , noticias

Empresarios de Estaciones de Servicio de diversas provincias intercambiaron diagnósticos sobre la estructura de comisiones, la transición energética y las posibilidades de ampliación de la oferta de GNC.

Dirigentes de todo el país se reunieron en  un encuentro que buscó ordenar la agenda del sector para lo que resta de 2025 y anticipar los principales desafíos que llegarán en 2026. La jornada convocó a representantes de cámaras empresarias y puso de relieve un escenario sectorial atravesado por tensiones económicas, regulaciones en revisión y un proceso de transición energética que obliga a repensar el rol de las Estaciones de Servicio.

Antes de iniciar la reunión general,  mantuvieron un largo encuentro con los diputados electos vinculados al sector, todos pertenecientes a La Libertad Avanza: Gabriel Bornoroni, Gonzalo Roca, Alfredo González y Lisandro Almirón. La conversación se centró en el rol de la electromovilidad, su futuro marco regulatorio, la legislación que ordenará  el papel que ocuparán las Estaciones de Servicio dentro de ese proceso que avanza de forma gradual pero sostenida.

Los operadores plantearon la necesidad de que esa agenda legislativa contemple a las Estaciones de Servicio como actor central, en un contexto donde el sector debe prepararse para convivir con nuevas energías y adaptarse a los cambios tecnológicos. Para muchos de los presentes, la transición energética exige anticipación y una legislación clara que permita sostener la actividad.

Superada la instancia política, la reunión avanzó hacia uno de los temas más sensibles para los estacioneros: la rentabilidad. La relación con las petroleras, el esquema de comisiones y el incremento sostenido de los costos operativos volvieron a ocupar el centro del debate. En este punto, las cámaras coincidieron en que la ecuación económica-financiera  del sector está cada vez más presionada, en un momento donde la demanda se muestra relativamente estable pero los márgenes continúan comprimidos.

Uno de los factores que más preocupa es el crecimiento exponencial del uso de billeteras electrónicas y tarjetas, herramientas que facilitan las transacciones pero trasladan a los operadores costos financieros y operativos que, a juicio de los estacioneros, resultan difíciles de absorber. Isabelino Rodríguez, presidente de CECHA, alertó que el dinero en efectivo  representa como mucho entre el 20 por ciento y el 30 por ciento de las ventas de una Estación de Servicio. “El resto pasa por plataformas electrónicas que generan un costo financiero y operativo creciente que termina debilitando nuestra rentabilidad. No hay correspondencia entre lo que percibimos por comisiones  y nuestros costos”, sostuvo

La agenda del día también incluyó una reunión técnica con el Banco Nación, donde se analizaron líneas de financiamiento destinadas a la instalación de equipos e infraestructura para GNC. El objetivo es potenciar un combustible que sigue siendo competitivo para el usuario y representa una alternativa rentable para muchas estaciones que buscan diversificar su oferta. Además, los participantes realizaron un repaso de las conclusiones surgidas de la reciente cumbre de la CLAEC en Perú, donde se abordaron tendencias regionales en materia de comercialización, movilidad y transición energética.

Pensando en 2026, Rodríguez planteó que será imprescindible avanzar en cuatro frentes decisivos. El primero será recomponer los niveles de rentabilidad, a partir de un esquema de diálogo más dinámico y creativo con las petroleras que permita ordenar márgenes y redefinir las condiciones comerciales del sector.

El segundo eje estará centrado en una negociación conjunta —con petroleras incluidas— frente a los actores tecnológicos y financieros, para reducir los costos asociados a las transacciones electrónicas, que hoy afectan de manera directa la utilidad de los operadores.

Como tercer frente, Rodríguez mencionó la necesidad de ganar competitividad mediante una baja sostenida de los gastos operativos, entre ellos el eléctrico, aprovechando la capilaridad y la potencia del entramado asociativo para optimizar recursos.

Finalmente, subrayó la importancia de consolidar legislativamente el rol de las Estaciones de Servicio en la transición energética, tanto en la expansión del GNC como, especialmente, en el avance de la electromovilidad y las nuevas formas de abastecimiento.

Apoyamos decididamente  la liberalización del mercado, y la política energética implementada. Pero lo cierto que hasta ahora, su aplicación  no se tradujo en mejoras concretas para nuestros negocios. Auguramos que este escenario se revierta en el mediano plazo y trabajaremos proactivamente para ello”, concluyó.


El sector del GNC pide reglas estables para no perder la oportunidad

Category : Noticias , noticias

Empresarios, industriales y representantes del sector energético coincidieron en que el combustible atraviesa un punto de inflexión: tecnología madura, disponibilidad creciente y un marco normativo en plena revisión. Pero advierten que para dar el salto hacia la masificación hace falta previsibilidad, infraestructura y políticas estables.

El Primer Foro Nacional de GNC dejó expuesta una idea que atravesó todas las mesas: después de cuatro décadas de desarrollo, el gas natural comprimido está ante una oportunidad que no debe desaprovecharse. Si bien el mercado del liviano marcó el ritmo histórico del sector, el transporte pesado —camiones y buses— emerge como la verdadera frontera de expansión, impulsado por la competitividad del combustible, el potencial de Vaca Muerta y la evolución tecnológica de los motores dedicados.

Luis Navas, titular de la consultora Contegas, abrió el debate con una reflexión que invitó a mirar hacia atrás para no repetir errores. Recordó los ciclos de políticas contradictorias que a lo largo de los años frenaron o directamente clausuraron proyectos de movilidad a gas, desde los subsidios al gasoil en los ‘90 hasta visiones más recientes que relegaron al GNC en la agenda energética. “Lo que necesitamos es continuidad”, afirmó. Y enumeró cuatro pilares para el crecimiento del transporte pesado: precio competitivo, disponibilidad de gas, tecnología consolidada y expansión de los corredores azules y verdes a lo largo del país.

La ecuación económica, hoy favorable, fue uno de los puntos centrales. En la actualidad, el GNC cuesta alrededor del 50 por ciento del valor de la nafta grado 3. Esa diferencia permite a las empresas mejorar sus costos operativos, incluso considerando que los vehículos con motorización dedicada son entre un 20 por ciento y un 30 por ciento más caros. “El empresario puede recuperar la inversión, pero necesita previsibilidad”, insistió.

Ignacio Armendáriz, Director Comercial de Agrale, aportó la mirada desde el transporte público. La automotriz lleva más de una década desarrollando buses a gas y ya cuenta con unidades con más de 100.000 kilómetros. Según detalló, las experiencias son contundentes: menos ruido, menor tasa de fallas y un ahorro operativo cercano al 50 por ciento. A modo de ejemplo, estimó que si toda la flota de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires funcionara a GNC, el ahorro anual superaría los 200 millones de dólares. Sin embargo, marcó un obstáculo crítico: la capacidad de abastecimiento. “Hoy una estación promedio podría cargar apenas 20 colectivos. Una empresa chica tiene 80 o 100 unidades. Para incorporar la tecnología se necesita que la estación pueda abastecer rápido y que el colectivo pueda entrar y maniobrar”, manifestó.

Allí entró en juego la perspectiva de los expendedores. Juan Manuel Rumín, en representación de CECHA, señaló que el sector trabajó durante años bajo esquemas diseñados para vehículos livianos y que la reconversión implica inversiones significativas: nuevos surtidores de alto caudal, mayor capacidad de almacenamiento y, en muchos casos, modificaciones estructurales de las playas. Aun así, destacó que las estaciones que lograron adaptarse ya exhiben mejoras considerables en volumen y rentabilidad. “La carga de un solo camión equivale al despacho de 15 vehículos livianos. Eso permite compensar la caída del mercado general y abrir un segmento que históricamente no estaba vinculado al GNC”, sostuvo.

La normativa en revisión —especialmente las modificaciones a la Resolución 419/420— ocupó un lugar central. La eliminación de exigencias de habilitación federal y nuevas pautas para la adecuación municipal generan alivio en un sector que pedía reglas claras y adaptadas a la realidad operativa. “Las correcciones fueron necesarias. No se puede exigir a una estación de barrio requisitos imposibles para recibir camiones. La norma debe acompañar el crecimiento, no frenarlo”, enfatizó.

Navas también insistió en que la “confianza legítima”, un concepto tomado de la regulación alemana, es clave para atraer inversiones. Y advirtió que sin políticas estables que aseguren la diferencia de precios frente al gasoil, el mercado no avanzará. Actualmente existen 830 camiones a GNC en circulación, una cifra que crecerá, pero de manera gradual. “No podemos esperar un boom inmediato. La transición es progresiva, pero requiere señales claras”, dijo.

El panel coincidió en que el cuello de botella no es uno solo, sino la convergencia de múltiples factores: precios del gas en boca de pozo, tarifas eléctricas, disponibilidad de vehículos dedicados, capacidad de las estaciones y estabilidad regulatoria. También se destacó que la movilidad cambió tras la pandemia, con una demanda diferente y un mercado automotor más fragmentado, lo que exige nuevas estrategias de abastecimiento y planificación de rutas.

De cara al futuro, Armendáriz adelantó que Agrale planea incorporar motores a GNC en su línea de camiones livianos y avanzar en soluciones de telemetría que permitan conocer en tiempo real los consumos, autonomías y tiempos de carga. “El pequeño transportista va a valorar mucho poder ahorrar combustible y gestionar mejor su vehículo”, afirmó.

El Foro concluyó con una idea compartida entre todos los participantes: el GNC cuenta con una oportunidad histórica. El país tiene el recurso, la tecnología, la experiencia y un sector privado dispuesto a invertir. Pero para que la masificación del transporte pesado sea una realidad, se necesita un ecosistema completo: normas actualizadas, estaciones preparadas, vehículos disponibles y un horizonte previsible. El desafío es enorme, pero también lo es el potencial de transformar la matriz energética del transporte argentino.


CECHA planteó los desafíos de la desregulación y la necesidad de un nuevo marco para las Estaciones de Servicio

Category : Noticias , noticias

El Foro Regional “Somos Uno” reunió a referentes de América Latina para debatir sobre competitividad y transición energética. Argentina reclamó previsibilidad, márgenes justos y reglas que permitan sostener la actividad frente a los cambios del mercado.

Los referentes empresariales y gremiales de Colombia, México, Perú y Argentina, así como la Comisión Latinoamericana de Empresarios de Combustibles, se reunieron en el 1° Foro Regional de Estaciones de Servicio en Latinoamérica, donde compartieron los nuevos desafíos del sector bajo el lema “Somos Uno”, con el objetivo de analizar las realidades de cada mercado y el papel de este eslabón de la cadena de valor de los combustibles frente a la transición energética.

La participación de Surtidores, con la presencia de su director Marcelo Baremboum como moderador del foro, reforzó la presencia argentina en el debate regional y consolidó su rol como medio referente del sector estacionero, comprometido con la difusión de información técnica, política y empresarial para los operadores de la región.

El país tuvo su espacio de la mano de Isabelino Rodríguez, presidente de CECHA, quien expuso que si bien acompañan abiertamente la liberalización de precios impulsada desde fines de 2023, el cambio no significó una mejora concreta para los operadores en muchos aspectos.

La caída de ventas, el atraso en los márgenes y la presión impositiva configuran un escenario desafiante;  el camino hacia la desregulación debe ser propiciado, pero con reglas claras y equitativas que aseguren la rentabilidad del minorista”, enfatizó el dirigente.

Los datos compartidos fueron contundentes: la demanda total de combustibles cayó un 16,28 por ciento interanual y la incidencia salarial representa el 60 por ciento de los costos operativos. A ello se suma el incremento en los costos financieros y administrativos. Este escenario da lugar a un dato alarmante: hoy gran cantidad de las Estaciones de Servicio trabaja por debajo del punto de equilibrio.

LA REALIDAD DEL GNC Y LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

Otro de los puntos expuestos fue la contracción del mercado de GNC, cuya flota de vehículos cayó sensiblemente respecto del pico de 2016. Con más de 2.000 estaciones operativas, el segmento atraviesa un estancamiento que preocupa a los expendedores.

El GNC fue durante décadas una bandera de eficiencia energética, pero hoy enfrenta falta de estímulos y un costo relativo que desalienta nuevas conversiones”, señaló el presidente de CECHA.

Esta situación contrasta con la de otros países latinoamericanos donde el GNC mantiene un crecimiento sostenido. En Colombia, por ejemplo, los incentivos fiscales y la estabilidad tarifaria impulsan la conversión de flotas urbanas y de transporte público; mientras que en Perú la competencia entre proveedores y la liberalización del mercado mantienen márgenes más competitivos.

Argentina, en cambio, padece una brecha de precios que erosiona su ventaja histórica, poniendo en evidencia la necesidad de políticas que devuelvan previsibilidad al sector y permitan reposicionarlo dentro de la matriz energética regional.

TRANSICIÓN ENERGÉTICA

El futuro del sector pasa por asumir un rol activo en la transición energética. En la región existen más de 100 mil Estaciones de Servicio que podrían reconvertirse en nodos de distribución de los nuevos energéticos —biocombustibles, electricidad o hidrógeno— si se avanza con marcos regulatorios claros y financiamiento accesible.

La electromovilidad no debe verse como una amenaza sino como una oportunidad para redefinir nuestro rol en la nueva matriz energética”, planteó Carlos Gold, presidente de CLAEC.

El dirigente resaltó que países como Brasil y Colombia avanzan con políticas de incentivos y regulaciones específicas para movilidad eléctrica, mientras Uruguay y Costa Rica lideran la transición en el continente.

Argentina, en cambio, todavía no cuenta con estímulos de magnitud ni una estrategia unificada. “Nuestra región demuestra que las transformaciones se aceleran cuando Estado y sector privado trabajan de manera coordinada; ese es el desafío que tenemos por delante”, concluyó el referente.

OPORTUNIDADES Y DESAFÍOS CONJUNTOS

El foro permitió identificar los desafíos comunes y las oportunidades compartidas entre los países latinoamericanos. Mientras Argentina busca consolidar su proceso de desregulación y recuperar la rentabilidad de las Estaciones de Servicio, Brasil y Colombia avanzan con planes de electrificación y movilidad sostenible; México enfrenta los efectos de la sobre-regulación y la pérdida de inversión privada, y Perú profundiza su modelo liberalizado con resultados mixtos por la informalidad y el contrabando.

En este contexto, Argentina se destacó por proponer una agenda de cooperación regional que impulse la transición energética desde una mirada pragmática y productiva, enfatizando la necesidad de reglas estables, incentivos para el sector minorista y una estrategia común que permita fortalecer el rol de las Estaciones de Servicio como infraestructura clave en el nuevo mapa energético de América Latina.


CECHA fijó una postura nacional y reclamó a las petroleras fortalecer el diálogo ante la pérdida de rentabilidad del sector

Category : Noticias , noticias

Durante el encuentro realizado en Misiones, advirtieron sobre la necesidad de fortalecer las redes de bandera, ordenar el frente sindical y construir una estrategia nacional para reactivar el GNC.

Las cámaras y federaciones empresarias de Estaciones de Servicio todo el país, se reunieron este fin de semana en Puerto Iguazú, Misiones, donde consensuaron una agenda federal para defender la sustentabilidad del negocio y trazar una estrategia frente al proceso de transformación que atraviesa el sector.

Durante el encuentro se planteó con claridad una preocupación central: la pérdida progresiva de rentabilidad operativa que atraviesan. Según expresó la dirigencia, esta situación responde a múltiples factores que exceden lo coyuntural: aumentos constantes de costos, comisiones crecientes de medios de pago digitales, presión impositiva sostenida, incremento de la carga administrativa y una estructura regulatoria que no evoluciona al ritmo del mercado.

En este escenario, CECHA renovó su reclamo a las petroleras para que asuman con responsabilidad el impacto que su política comercial genera sobre la red minorista“No pedimos privilegios, pedimos comprensión y equilibrio en la relación comercial”, fue el mensaje unificado de la conducción.

Uno de los temas de mayor debate fue el rol de las redes de bandera, consideradas estratégicas para garantizar el abastecimiento y la previsibilidad del sistema. Frente a lo que definieron como “un cambio copernicano de paradigmas” en la industria —con nuevos modelos de pago, plataformas digitales, servicios adicionales y distintos formatos de comercialización—, CECHA advirtió que la desatención a la red de estaciones podría derivar en una pérdida de capilaridad territorial y en mayor informalidad.

Durante las deliberaciones también se abordó con firmeza la tensa relación con el sindicato. La entidad denunció la existencia de “requerimientos impropios” que exceden los acuerdos paritarios vigentes y generan incertidumbre en las empresas. En respuesta, se resolvió fijar una posición unificada a nivel nacional para actuar de manera coordinada ante eventuales conflictos laborales.

Además, se trabajó en la homologación del andamiaje legal de las cámaras que integran CECHA para resguardar tanto los derechos de los estacioneros como los de los propios trabajadores dentro del marco normativo vigente. El objetivo es evitar interpretaciones arbitrarias y brindar seguridad jurídica a las empresas frente a eventuales avances gremiales sin sustento legal.

Otro punto clave de la agenda fue el GNC, un segmento que atraviesa un momento crítico por la caída del consumo y los costos operativos cada vez más altos. En este marco, CECHA decidió dar un giro estratégico y comenzó a delinear un Plan Nacional de Desarrollo del GNC para reposicionar este combustible como una alternativa competitiva en la transición energética. El proyecto tiene dos ejes centrales: fomentar nuevas conversiones vehiculares a GNC y reducir los costos para los usuarios actuales.

Para lograrlo, se avanzará en negociaciones con entidades financieras a fin de desarrollar líneas de crédito accesibles para la conversión de vehículos particulares y flotas comerciales. Al mismo tiempo, la entidad está tomando contacto con distintos estamentos del Gobierno y del Congreso para promover un marco regulatorio estable que permita reactivar la cadena de valor del GNC, desde talleres de conversión hasta distribuidoras y estaciones expendedoras. El objetivo es devolver dinamismo a una actividad que llegó a ser líder en América Latina y que hoy necesita políticas de impulso para recuperar competitividad.

El encuentro también tuvo un capítulo institucional cargado de reconocimiento. CECHA agradeció especialmente a la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste, destacando la labor de su presidente, Faruk Jalaf y su esposa, quienes fueron anfitriones de la reunión. En nombre de todo el sector, se puso de relieve la impecable organización del encuentro y la hospitalidad recibida en Puerto Iguazú, donde los dirigentes pudieron combinar trabajo, integración federal y construcción de consensos.